NUESTRA HISTORIA

EL ORIGEN

Todo comienza a raíz de un regalo: un lote de agaves cuyo valor no alcanzábamos a dimensionar en ese momento. Al intentar sembrarlos, encontramos algo que no esperábamos: más agaves, ya listos para destilarse.

No lo buscamos. El mezcal nos encontró a nosotros.

De esa coincidencia nació Mil Notas. No hay una respuesta clara al "por qué ahora": solo una serie de alegres casualidades que seguimos agradeciendo cada día.

PROYECTO MIL NOTAS

Somos agaveros, pero un proyecto como este no se sostiene solo. Cultivamos parte de nuestro propio agave, y sumamos el trabajo de otros agaveros de la región que comparten nuestra forma de trabajar la tierra.

Ese esfuerzo conjunto llega después a manos de maestros mezcaleros de la región del Valle, Oaxaca, cada uno especializado en destilar una variedad distinta. Buscamos que cada mano que participa en el camino —la nuestra, la de otros agaveros, la de los maestros mezcaleros— se concentre en un mismo lugar: una sola botella, hecha con calma y con respeto por el tiempo que el agave pide.

Creemos que el mezcal no es para beberse rápido. Es para acompañar las conversaciones que valen la pena, esas que no queremos que terminen. Por eso caminamos guiados por lo mismo que nos trajo hasta aquí: tradición, pasión, sustentabilidad y armonía.

SUSTENTABILIDAD

Desde 2015 sembramos agaves silvestres de cinco especies distintas, en terrenos propios y en comunidades. Es un paso pequeño —apenas decenas de plantas— y va al ritmo del agave: despacio.

No lo llamamos todavía un programa de conservación a gran escala. Es, por ahora, un compromiso que sostenemos año con año. Con el tiempo, nuestra intención es que ese paso crezca hasta convertirse en apoyo directo para más familias mezcaleras del sur de México: la misma comunidad que hace posible cada botella de Mil Notas.

CULTURA MEXICANA

El mezcal no es solo una bebida en México: es memoria. Ha acompañado celebraciones, reencuentros y sobremesas por generaciones, mucho antes de que existiera una etiqueta o una marca.

Es parte de cómo hemos aprendido a celebrar el estar juntos: sin prisa, compartiendo una copa que invita a quedarse un rato más en la mesa. Mil Notas es nuestra forma de sumarse a esa memoria colectiva, honrando el oficio de quienes llevan generaciones dedicados a este destilado.